Observando un cuadro de ‘van Oostzanen’ te da la impresión que estás mirando otra realidad. Como si eches una mirada desde una ventana a un mundo donde otras leyes físicas están vigentes, objetos tiene otra funcción y gente está haciendo otras cosas de lo que hacen en nuestro contorno familiar. A esto se debe que surge un mundo distinto parecido al nuestro pero que no lo es. Te despista. Está como una historía por Roald Dahl que se termina distinto de lo que creías. Esto tiene la intención de darte cuenta de que el mundo alrededor de ti no está tán obvio como se parece. Que tu visión del mundo está determinada por lo que te has aprendido y por lo que tus esperanzas rellenan. Te estimula a reflexionar sobre las relaciones sin llevarte a una conclusión o responderte al porqué.